[:es]La cantera da sus frutos[:]

Markel, Izaro e Ibon

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El pasado sábado se completó en Urritxe la evolución lógica de todo joven futbolista: el debut con el primer equipo. El estreno puede llegar antes o después pero la calidad y el trabajo llevan a la citada recompensa.

Txaber Ajuriagoikoa saltó al terreno de juego en el 65′ y disputó sus primeros minutos en Segunda B, completando el trabajo llevado a cabo por muchas personas dentro de la SD Amorebieta. Labor oscura y sacrificada llevada a cabo por entrenadores y coordinadores, presentes y pasados, que en ocasiones da sus frutos, cuando alguno de los chicos formados en el club llega al primer equipo, y que siempre les forma como personas y deportistas.

El debut es sólo el primer paso de los muchos que deben dar para consolidarse, pero la apuesta del club por el producto zornotzarra está sobre la mesa. La Segunda B es una categoría muy exigente y el Grupo II particularmente igualado, motivos por los que tal vez tenga mayor mérito la participación de estos dos jóvenes de la localidad en la dinámica del equipo que dirige Carlos Docando.

Ya en la pre temporada, desde el club se ha buscado potenciar la participación de los jóvenes con mayor proyección en el trabajo del primer equipo y en ese modelo se encuentran tanto Txaber Ajuriagoikoa como otros futbolistas. Ibon Gómez-Coronado, Markel Susaeta, Aingeru Gastón, Oier Luengo o Unai Ferreras son algunos de los jugadores que habitualmente se ejercitan con el grupo.

Algunos de ellos, Txaber e Ibon, han tenido minutos en Segunda B, y los demás han podido foguearse en la Copa Federación. Debido a circunstancias propias de la competición y a la proyección que poseen estos jóvenes futbolistas su presencia sobre el césped no debe extrañar a nadie.

Ibon, que habitualmente compite en el filial de los Azules en Primera Regional, ya debutó la pasada temporada a las órdenes de José Félix Gallastegui. Lo hizo en la última jornada del campeonato frente al Trival Valderas. Dani Hita, su entrenador en el filial, afirma que se trata de “un jugador habilidoso, con desparpajo y calidad, que se desenvuelve en la banda derecha, donde busca el desborde con su velocidad”.

Txaber, por su parte, está a las órdenes de Ekain Kortazar en el Juvenil de Liga Nacional. Se trata de una categoría con equipos de nivel que elevan la exigencia de nuestros jóvenes valores de cara al futuro. “Es un talento nato que mejora día a día. Además es un chico que hace fácil lo difícil. Ve el juego antes que nadie”, dice de él su preparador.

Los dos técnicos coinciden en algo: “Son dos chavales fantásticos. Honrados, muy implicados, buenos compañeros y que se esfuerzan en cada entrenamiento”. Son sólo dos ejemplos de los muchos jóvenes que se preparan en el Fútbol Base de la SDA para poder, algún día, llegar al primer equipo.

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